EUTONÍA, MOVIMIENTO DESDE Y HACIA EL SER

“Expresamos y comunicamos nuestros estados de ánimo, pensamientos, afectos, a través
de nuestra conducta, de nuestros movimientos. Éstos, además, contienen nuestra historia
personal condensada en el presente.” – Y tal vez nuestra historia ancestral, como especie
humana–
“Es importante señalar aquí el carácter dinámico de nuestro cuerpo en movimiento. Cada
situación requiere que adoptemos una postura diferente y, por lo tanto, también nuestros
estados son distintos. Por eso no podemos hablar de una buena o mala postura, sino que
tenemos que pensar en la capacidad de adaptación de nuestro cuerpo (plasticidad) a las
exigencias de la situación presente y en las características personales del sujeto. Por lo tanto,
desde esta concepción, es inadecuado enseñar mostrando un modelo ideal. Cada uno tiene
que encontrar la postura y los movimientos adecuados a su estructura psicofísica y a su estilo
de vida. El camino propuesto por la eutonía para lograrlo es la exploración (sobre sí).”
Vishnivetz, Berta. Eutonía. Educación del cuerpo hacia el ser. Ed Paidós. Buenos Aires, 1996.-
Esta búsqueda individual propende a la recuperación de la propia identidad, en
consonancia con lo auténtico en cada uno, sin desechar totalmente lo aprendido.

CICLO: EUTONÍA, MOVIMIENTO DESDE Y HACIA EL SER

Coordina: Eutonista Dra.Leticia Aldax

“La palabra eutonía (del griego eu = bueno, justo, armonioso; y tonos = tono, tensión) fue para expresar la idea de tonicidad armoniosamente equilibrada en adaptación constante y ajustada al estado o a la actividad del momento” (Alexander, Gerda, La eutonía) .La eutonía trabaja a partir del cuerpo pero sus repercusiones abarcan cuerpo – mente y emociones. 

Talleres quincenales de AGOSTO a NOVIEMBRE, 
1º y 3º sábado de cada mes, a las 17.30
Cada taller contiene:
Ø    Clase práctica de EUTONÍA, de 17.30 a 19.30
Ø    Charla, lectura y reflexión, compartiendo ronda de mate o té, con algo rico. 
Opcional, de 19 a 20, 
Se entrega el material teórico, impreso o vía e-mail.

Durante este cuatrimestre el eje temático será EUTONÍA, MOVIMIENTO DESDE Y HACIA EL SER. La propuesta es la búsqueda del movimiento libre y posible para cada uno, desde sus posibilidades y potencialidades, alejándose de las posiciones o movimientos impuestos, las imitaciones o los patrones y ritmos ajenos. Encontrando el movimiento propio, se encuentra la flexibilidad y el placer de moverse, y se accede a rincones más profundos, al contacto con uno mismo.

Si bien todos los talleres están interrelacionados, pueden tomarse individualmente.
Arancel: $ 250 cada taller o $ 450, tomando los dos por mes.

VIVENCIANDO LOS ELEMENTOS: TIERRA, AIRE, AGUA, FUEGO

TALLERES DE EUTONÍA Y PSICODRAMA                                        
Lic. Melina Dommarco / Eut. Leticia Aldax
CICLO:
VIVENCIANDO LOS ELEMENTOS: TIERRA, AIRE, AGUA, FUEGO
La Eutonía es un método y pedagogía para el autoconocimiento, que trabaja a partir de la conciencia corporal en busca de la regulación del tono en todas las áreas del Ser.
El Psicodrama es un método terapéutico y pedagógico, que integra psicología, teatro y juego; potencia el desarrollo personal y el aprendizaje de habilidades para la vida.

La integración de ambas disciplinas nos ofrece la posibilidad de vivir experiencias únicas que  ayudan a cambiar la percepción, permitiendo:

1.   Darse cuenta de los propios pensamientos, sentimientos, motivaciones, conductas y relaciones.
2.   Mejorar la comprensión de las situaciones, de los puntos de vista de otras personas y de nuestra imagen o acción sobre ellas.
3.   Investigar y descubrir la posibilidad y la propia capacidad de nuevas y más funcionales opciones de conducta (nuevas respuestas).
4.   Ensayar, aprender o prepararse para actuar las conductas o respuestas que se encontraron más convenientes.
Cada encuentro brinda la oportunidad de que cada uno se descubra asombrado de su creatividad, desplegando nuevos roles, y en contacto con su sabiduría interna.
La propuesta de este ciclo es “experienciar” la energía de los cuatro elementos de la naturaleza  -Tierra, Aire, Agua, Fuego- a través del abordaje corporal de la eutonía, y la posibilidad de que ellos cobren vida, a través del despliegue psicodramático.

UN TRIMESTRE: MAYO. JUNIO Y JULIO
1ER Y 3ER SÁBADO DE CADA MES, DE 17,30 A 19,30
FECHAS:
6 de mayo: Eutonía: TIERRA
20 de mayo: Eutonía: AIRE
3 de junio: Psicodrama: Integración Tierra y Aire
17 de junio: Eutonía: AGUA
1 de julio: Eutonía: FUEGO
15 de julio: Psicodrama: Integración Agua y Fuego

Arancel: $ 250  por encuentro.

Lugar: Gimnasio Eidos: Emilio Mitre 1165. Ramos Mejía

FASCIAS EN EUTONIA

Fascias en eutonía                                                                   
El término fascia proviene del latín y significa banda o vendaje. Las fascias están constituidas por tejido conectivo, que según su ubicación y función adoptará diferentes conformaciones celulares.
El tejido conectivo está formado por células de colágeno (proteína), con abundante sustancia intracelular y su función es dar contención, sostén y envoltura a las diferentes partes del cuerpo. Histológicamente, la totalidad del tejido conectivo del cuerpo,  tiene un mismo origen embriológico, a partir del mesodermo del embrión.
Así, la fascia es una estructura de tejido conectivo que se extiende a lo largo de todo el cuerpo, formando una red continua desde los órganos hasta la piel; configura un sistema global, ininterrumpido, que se va adaptando ligeramente para cumplir diferentes funciones según la región. Por ejemplo:
  • Aponeurosis, envoltorio de los músculos.
  • Duramadre, cubierta del cerebro y la médula espinal.
  • Ligamentos articulares, unión de los huesos.
  • Pleura, envoltorio de los pulmones.
  • Pericardio, envoltorio del corazón.
  • Vainas serosas, cubierta de vasos sanguíneos, bronquios, esófago.
  • Fascias musculares, cubierta y unión de varios grupos musculares, y superficies óseas. (Por ejemplo, las fascias torácicas interna y externa que tapizan costillas y músculos intercostales por dentro y por fuera).
  • Cadenas mio fasciales, circuitos de continuidad de dirección y planos a través de las que se propagan las fuerzas organizadoras del cuerpo
El trabajo consciente sobre este entramado, su vivencia como red de tensión tridimensional continua permite experimentar movimientos más fluidos e integrados, favorece la continuidad del movimiento corporal, facilitando las transiciones de una posición a otra, o de un nivel del espacio a otro; aporta integración del cuerpo, con posibles repercusiones en la búsqueda de la integralidad de todas las áreas del Ser.

 Por: Eut. Leticia Aldax

EUTONIA: CICLO “HABITAR-SE CON COMODIDAD”

Mapas y recorridos en busca de habitar plácidamente el propio cuerpo

                                                                       Por Leticia Aldax (Eutonista)

En esta búsqueda de habitarnos con comodidad, aparece la importancia de la imagen corporal, como elemento en la construcción de ese bien-estar, que sabemos no es sólo físico sino que incluye todas las áreas de nuestro Ser. El concepto de “imagen corporal” refiere a la representación interna que tenemos de nosotros mismos, a la percepción de la propia corporalidad, el modo en que sentimos nuestro propio cuerpo, que abarca también la conciencia cinestésica o de movimiento, y nuestra propia apariencia, o sea, la imagen que vemos en el espejo, o cómo contemplamos partes de nuestro cuerpo. Y desde una mirada más amplia, podría abarcar las  creencias acerca del propio ser.
Como podemos notar a primera vista, muchas veces no coincide la imagen corporal con la realidad física del cuerpo. Más allá de las patologías o trastornos que alteran la propiocepción, –como sería el caso de los trastornos alimentarios– frecuentemente nuestra percepción o nuestra autoimagen está distorsionada, apareciendo zonas desdibujadas o inexistentes, sea por dolor, desuso o mala utilización. Dado que nos conducimos conforme a nuestra auto-percepción. es fundamental construir una imagen corporal lo más cercana al cuerpo objetivo posible. De lo contrario la movilidad, el funcionamiento y la salud se ven afectados. Por ejemplo, si no percibimos la existencia de las costillas, el esternón y las vértebras dorsales formando la caja torácica o no somos conscientes de su movilidad, su fluctuación, comienza a rigidizarse ese espacio, afectando la calidad de la inspiración y la exhalación, el sistema respiratorio y a partir de él, los demás sistemas corporales, y en consecuencia, la salud.
Si no se usan algunas partes del cuerpo, desaparecen o de desdibujan de la imagen corporal, y hasta es posible dejar de sentir su presencia, sin tocarlas o mirarlas, y recíprocamente, al no sentir alguna parte del cuerpo –sin referirnos a patologías neurológicas–, ella deja de ser utilizada o se la utiliza de mal modo, es decir nos movemos como si ella no existiera o nos involucramos en acciones ineficientes, antieconómicas hasta perjudiciales. Un ejemplo de esto es la pérdida de conciencia de la región posterior del cuerpo o del espacio entre los dedos de los pies, que podría redundar en movimientos rígidos o inmovilidad de esos segmentos, repercutiendo en la flexibilidad o el movimiento global del cuerpo. Idéntica situación se evidencia en la práctica de gimnasia, al realizar ejercicios abdominales sin la conciencia del “centro”, lo cual daña otros  segmentos de la columna cervical o lumbar. Y aun en quietud, por ejemplo la  2 falta de conciencia de los isquiones al estar sentados imposibilita una adecuada posición, genera una serie de desajustes posturales y concomitantemente, dolores.
Construir una imagen nítida del propio cuerpo, en cuanto a estructura, volumen, percepción del movimiento, etc –lo que se da en eutonía– trae a la conciencia las partes no sentidas o tenues, y esto influye en la mejora de la movilidad y en el uso eficiente de los segmentos corporales. Damos un uso más completo a nuestra corporalidad, experimentamos más sensaciones, y utilizamos nuevos circuitos nerviosos, desandando automatismos. Y las sensaciones del buen uso del cuerpo son sentidas como placenteras, cómodas, y tal placidez pareciera integrar el alma al cuerpo.
Existe interrelación entre cuerpo objetivo e imagen corporal; ambos se nutren en un diálogo continuo, dinámico, con implicancias recíprocas. La conciencia corporal nítida genera cambios, mejoras en el funcionamiento orgánico con repercusiones en la totalidad del entramado cuerpo-mente- emociones-alma humano.

PLASTICIDAD NEURONAL

CICLO “HABITAR-SE CON COMODIDAD”

¿Es posible integrarnos? ¿Juntar o re-unir lo que parecieran pedazos rotos de nuestra corporalidad? ¿Podemos alojarnos con comodidad a nosotros mismos? ¿Qué hacer para trasmutar la pesadez del cuerpo en soltura y liviandad? ¿Cómo lograr que nuestra expresión sea coherente con nuestro sentir, que nuestro cuerpo sea reflejo del alma que nos habita? Son las preguntas que estamos recorriendo en este ciclo…
Uno de los pilares para construir la propia “comodidad” en el sentido a que nos referimos, y acceder a un “habitar-se” placentero, consistente y profundo es la conciencia puesta en los “automatismos” –los físicos, posturales y de movimiento, y también los mentales y los emocionales– y la creación de nuevas tramas neuronales.
El fundamento biológico/científico de la eutonía finca en la posibilidad, hoy ya corroborada por las neuro-ciencias, de tejer nuevas tramas neuronales. Cada vez más se habla de la plasticidad neuronal, esto es, la capacidad del sistema nervioso de adaptarse funcionalmente, y la capacidad del tejido neuronal de regenerarse en función de los cambios y en respuesta a una estimulación adecuada.
Actualmente, se acepta que las conexiones neuronales y áreas de representación cortical están continuamente remodelándose por la experiencia. El aprendizaje, adquisición y retención de tareas motoras genera cambios estructurales aun en el cerebro adulto. Esto explicaría los efectos de la práctica de eutonía: la conciencia puesta en el movimiento, las sensaciones y los cambios corporales, la búsqueda de nuevos patrones motores, la realización de micro movimientos o inclusive el “trabajo con la intención” (pensar movimientos sin hacerlos), generan cambios musculares, traducidos en descenso del tono, alivio de tensiones, aumento de la movilidad y flexibilidad, etc. Estas modificaciones del sistema muscular suponen cambios corticales –ya que ellos son previos a cualquier otro cambio–, que además, influyen en áreas cerebrales adyacentes, esto es, la proximidad entre corteza motriz y estructuras cerebrales relacionadas con el pensamiento y las emociones, hacen que los cambios en la primera tengan repercusiones en las segundas. En la práctica, por ejemplo: el descenso del tono conlleva a bajar los niveles de ansiedad; el “movimiento eutónico” provoca placer y aparece la alegría; el labrar nuevos patrones motores podría hacer emerger nuevas ideas o pensamientos.
La clave es la toma de conciencia de nuestros automatismos o “surcos neuronales”, e ir desandando esos patrones, desinhibiéndolos, para dar lugar a nuevas respuestas. No significa “borrar” toda la información sino crear nuevas vías, esto es nuevas posibilidades y el despliegue de la creatividad.
La interacción mencionada entre cuerpo y emociones, permiten impactar desde el trabajo corporal, en la fundación de nuevos recorridos neuronales que generen nuevas respuestas conductuales y emocionales, que en definitiva nos lleven a una mejor calidad de vida y despliegue personal, lo que implicará también repercusiones sociales como parte del “gran tejido humano” que somos.