Principio de conciencia de piel en el arte (Parte 4)


 Arte y eutonía

Principio de conciencia de piel en el arte (Parte 4)

Las manos, ventanas al mundo 

Jusepe de Ribera capta magistralmente la percepción háptica en su Alegoría del tacto. Sentado ante una mesa de madera, un hombre ciego explora con sus manos una cabeza tallada, mientras a su lado descansa una pintura que pasa inadvertida, Esta escena es el concepto vivo de la háptica: el tacto activo que proporciona información acerca de los objetos combinando el componente táctil y el cinestésico (movimiento y peso). 

Ribera con su característico virtuosismo tenebrista, empleó la pintura para crear efectos de textura y peso. Desde lo visual, la obra apela al sentido del tacto e invita al espectador que se detiene en la observación a presagiar los contornos suaves de la escultura bajo la yema de sus propios dedos, activando la memoria de texturas, formas y relieves que guarda nuestra piel.

El arte se vive en el cuerpo (Conclusión de la serie)

Mármol que palpita, lienzos que descorren portales en la espalda y manos ciegas que ven el mundo. El arte no queda solo en la mirada. El arte se vive en el cuerpo. Esa fue la invitación a través de nuestras cuatro entregas. Allí resuena el eco de la eutonía: su camino se insinúa recorrido o intuido por los artistas…  aquellos que nos susurran con sus creaciones la necesidad de volver a habitar la frontera de nuestra piel, recobrar la caricia que regula y recordar que el cuerpo es esa obra sagrada donde la vida se despliega.


Ficha de la obra:

Título: Alegoría del tacto (c. 1615-16) 

Autor: Jusepe de Ribera (1591-1652)

Ubicación: Norton Simon Museum, Pasadena, California, Estados Unidos.