EUTONÍA, AUTO-CONOCIMIENTO Y DESPLIEGUE PERSONAL
“EUTONÍA: Metodología de autoconocimiento, pedagogía que a través del desarrollo de la percepción y la sensibilidad, facilita la observación y reconocimiento de las fluctuaciones que tienen la manifestación neuromuscular y neurovegetativa, las cuales están íntimamente ligadas a las creencias, los estados emocionales, afectivos y de conciencia.” (Dr. Alejandro Odessky. Conferencia del 8 de julio de 2016, en el marco del Ciclo “Ciencia y espiritualidad” de la Fundación Columbia.)
Talleres quincenales de AGOSTO a NOVIEMBRE, 2º y 4º sábado de cada mes, a las 17
Cada taller contiene:
Clase práctica de EUTONÍA, de 17 a 19,
Charla, lectura y reflexión, compartiendo ronda de mate o té, con algo rico. Opcional, de 19 a 20,
Seguimiento grupal on-line.
Se entrega el material teórico, impreso o vía e-mail.
Durante este cuatrimestre el eje temático será EUTONÍA, AUTO-CONOCIMIENTO Y
DESPLIEGUE PERSONAL. Se trabajará a partir de textos de filosofía occidental y perenne, psicología humanista y transpersonal. Se recurrirá a cuentos, mitos griegos y leyendas, y a la sugerencia de películas, como herramienta simbólica para ese eje temático.
Si bien todos los talleres están interrelacionados, pueden tomarse individualmente.
Arancel: $ 250 cada taller o $ 450, tomando los dos por mes.
Coordina: Eutonista Leticia Aldax
TEMARIO PRIMER TALLER (13 de agosto) AUTO-CONCIENCIA
Principio eutónico: Conciencia de piel
Lectura y reflexión sobre el cuento “La llave de la buena vida”.
UNA ACTIVIDAD PARA EL BIENESTAR: EUTONÍA
Se trata de una disciplina que trabaja a partir de la conciencia corporal, que se logra con ayuda de varas de bambú, pelotitas, almohadoncitos, bolsitas de semillas… En quietud o con el movimiento posible para cada uno, sin posturas para imitar, sino en una búsqueda individual de lo que es adecuado para sí.
Los efectos se traducen en el alivio de dolores de músculos o articulaciones, mejoramiento de la postura corporal, alineación de la columna vertebral, aprendizaje de nuevas maneras de sentarse, estar de pie o moverse, más saludables.
También, pueden observarse resultados a nivel del funcionamiento del sistema respiratorio, circulatorio, digestivo, nervioso… Su práctica aporta vitalidad y energía.
Paralelamente, puede darse un encuentro más profundo con la interioridad de cada uno, generando un estado de tranquilidad, paz interior, más allá de la agitación por las diferentes circunstancias que transitamos en la vida.
Su ámbito de aplicación abarca: el área de salud, para tratamiento de dolores articulares y reumatológicos, artrosis, desviación de columna, fibromialgia; en la preparación para el parto, durante el embarazo para la mujer y su pareja; el área de salud mental, para el tratamiento de trastornos de ansiedad y emocionales, tratamiento del estrés. Asimismo, es una herramienta importante en la búsqueda del autoconocimiento y el crecimiento personal, ya que sus resonancias llegan a lo profundo del alma humana.
Su práctica puede comenzar en cualquier momento de la vida, y ese momento siempre es especial porque implica una necesidad y un anhelo de hallar bienestar, ante lo cual la EUTONÍA, sin dudas, dará una respuesta.
Los efectos se traducen en el alivio de dolores de músculos o articulaciones, mejoramiento de la postura corporal, alineación de la columna vertebral, aprendizaje de nuevas maneras de sentarse, estar de pie o moverse, más saludables.
También, pueden observarse resultados a nivel del funcionamiento del sistema respiratorio, circulatorio, digestivo, nervioso… Su práctica aporta vitalidad y energía.
Paralelamente, puede darse un encuentro más profundo con la interioridad de cada uno, generando un estado de tranquilidad, paz interior, más allá de la agitación por las diferentes circunstancias que transitamos en la vida.
Su ámbito de aplicación abarca: el área de salud, para tratamiento de dolores articulares y reumatológicos, artrosis, desviación de columna, fibromialgia; en la preparación para el parto, durante el embarazo para la mujer y su pareja; el área de salud mental, para el tratamiento de trastornos de ansiedad y emocionales, tratamiento del estrés. Asimismo, es una herramienta importante en la búsqueda del autoconocimiento y el crecimiento personal, ya que sus resonancias llegan a lo profundo del alma humana.
Su práctica puede comenzar en cualquier momento de la vida, y ese momento siempre es especial porque implica una necesidad y un anhelo de hallar bienestar, ante lo cual la EUTONÍA, sin dudas, dará una respuesta.
PRÁCTICA DE LA ALEGRÍA Por: Leticia Aldax
El cuerpo y los canales sensoriales son, desde distintas corrientes filosóficas y religiosas, un camino para la búsqueda de la interioridad y la espiritualidad. Desde esta mirada, no puede haber escisión entre cuerpo y alma.
Dicha ligazón nos constituye, y funda el encuentro profundo al que puede accederse con la práctica de la eutonía, que convoca a la toma de conciencia corporal, y la búsqueda del desarrollo de la sensibilidad, esto es, la capacidad de sentir propia de los seres animados (del latín anima, alma); sentir los estímulos de la propia interioridad y del entorno. Se trata de experimentar lo sagrado que nos habita a través de la maravilla de la percepción sensorial consciente y el disfrute del propio cuerpo. Este modo de vivir lo corporal y lo sensorial, conlleva un gozo real, no superficial o ficticio, y puede ser el camino de acceso a la interioridad, que se vincula con el contento. Esta palabra proviene del latín contentus, del verbo continere, contener-se, tener-se a sí mismo. Estar satisfecho íntimamente, a través de las circunstancias vitales, como repetía agradecido San Alberto Hurtado (1901-1952): “contento, Señor, contento”.
La alegría o contento no es un estado, sino una actitud vital, punto de partida para muchas tradiciones hacia la felicidad o el encuentro del sentido de la vida. Y esa actitud vital, puede ser cultivada intencional y conscientemente, con su práctica. Esa práctica de la alegría en lo cotidiano y en la vincularidad, se manifiesta en la flexibilidad, la capacidad de adaptación a lo que la vida nos trae —que no es resignación, ni acomodación, sino aceptación gentil de lo que es y agradecimiento—. La eutonía estimula esta actitud desde lo corporal, en la experiencia de moverse libremente, con diferentes ritmos, al vivenciar la fluctuación del tono, danzar solo, o en contacto con otros, adaptándose a otros ritmos y tonos, respetando el propio. “Sé vivir en la pobreza y sé vivir en la prosperidad” (Filipenses 4-12) ¡Bailar con la música que nos toca!
La disposición vital referida, también implica la posibilidad de soltar, no ofrecer resistencia a lo que es, la no-acción (wu-wei, del taoísmo) que en eutonía es la experiencia de la pasividad. El aprendizaje invita a no oponerse a los sucesos, con fuerza y desgaste inútil; a estar atentos y modificar aquellos hábitos conductuales y emocionales de querer poseer, de controlar todo, y de no querer perder nada.
Confiar en los procesos, aquieta la ansiedad y el temor.
Otro aspecto de la práctica de la alegría que puede cultivarse con la eutonía, es el registro corporal con atención y conciencia, de los hábitos posturales que conllevan una actitud de cierre ante el mundo, los otros y la vida. Y paralelamente, explorar conscientemente, posiciones de apertura corporal, chequeando sus efectos en la emoción y la vincularidad. Más profundamente, este registro puede llevar a un darse cuenta del grado de apertura mental propio, observando las propias cerrazones, obstinaciones e intransigencias…
El dolor, la tristeza, la soledad son maestros de vida, pero también la alegría, el gozo y el contento traen aprendizaje.
Dicha ligazón nos constituye, y funda el encuentro profundo al que puede accederse con la práctica de la eutonía, que convoca a la toma de conciencia corporal, y la búsqueda del desarrollo de la sensibilidad, esto es, la capacidad de sentir propia de los seres animados (del latín anima, alma); sentir los estímulos de la propia interioridad y del entorno. Se trata de experimentar lo sagrado que nos habita a través de la maravilla de la percepción sensorial consciente y el disfrute del propio cuerpo. Este modo de vivir lo corporal y lo sensorial, conlleva un gozo real, no superficial o ficticio, y puede ser el camino de acceso a la interioridad, que se vincula con el contento. Esta palabra proviene del latín contentus, del verbo continere, contener-se, tener-se a sí mismo. Estar satisfecho íntimamente, a través de las circunstancias vitales, como repetía agradecido San Alberto Hurtado (1901-1952): “contento, Señor, contento”.
La alegría o contento no es un estado, sino una actitud vital, punto de partida para muchas tradiciones hacia la felicidad o el encuentro del sentido de la vida. Y esa actitud vital, puede ser cultivada intencional y conscientemente, con su práctica. Esa práctica de la alegría en lo cotidiano y en la vincularidad, se manifiesta en la flexibilidad, la capacidad de adaptación a lo que la vida nos trae —que no es resignación, ni acomodación, sino aceptación gentil de lo que es y agradecimiento—. La eutonía estimula esta actitud desde lo corporal, en la experiencia de moverse libremente, con diferentes ritmos, al vivenciar la fluctuación del tono, danzar solo, o en contacto con otros, adaptándose a otros ritmos y tonos, respetando el propio. “Sé vivir en la pobreza y sé vivir en la prosperidad” (Filipenses 4-12) ¡Bailar con la música que nos toca!
La disposición vital referida, también implica la posibilidad de soltar, no ofrecer resistencia a lo que es, la no-acción (wu-wei, del taoísmo) que en eutonía es la experiencia de la pasividad. El aprendizaje invita a no oponerse a los sucesos, con fuerza y desgaste inútil; a estar atentos y modificar aquellos hábitos conductuales y emocionales de querer poseer, de controlar todo, y de no querer perder nada.
Confiar en los procesos, aquieta la ansiedad y el temor.
Otro aspecto de la práctica de la alegría que puede cultivarse con la eutonía, es el registro corporal con atención y conciencia, de los hábitos posturales que conllevan una actitud de cierre ante el mundo, los otros y la vida. Y paralelamente, explorar conscientemente, posiciones de apertura corporal, chequeando sus efectos en la emoción y la vincularidad. Más profundamente, este registro puede llevar a un darse cuenta del grado de apertura mental propio, observando las propias cerrazones, obstinaciones e intransigencias…
El dolor, la tristeza, la soledad son maestros de vida, pero también la alegría, el gozo y el contento traen aprendizaje.
EUTONÍA Y AMOR A UNO MISMO
Amistad incondicional con uno mismo como punto de partida
La amistad incondicional con uno mismo es el punto de partida para la construcción del amor a sí mismo, y éste, el anclaje para el despliegue personal, en todas las áreas de la vida: pareja, familia, amistad, desarrollo personal y profesional, crecimiento espiritual…Es una práctica cotidiana, que invita a ejercer un modo de estar con uno mismo, tal como acompañaríamos a un amigo querido; tratarse con ternura y compasión, sin críticas despiadadas, sin rencores ni vanidades que distorsionen nuestras verdaderas maravillas…
Hace poco conocí un término proveniente del budismo que sintetiza bellamente este concepto y esta práctica: MAITRI: es el amor compasivo que nos abre el camino, que nos lleva a la alegría, el cual podríamos recorrer con curiosidad de conocernos, suavidad, bondad y apertura… Pema Chodrón, en su libro “La sabiduría de la no-evasión. …” toma y desarrolla este concepto. Allí expresa que una de las fuentes del sufrimiento humano es el “deseo de ser mejores” o de “cambiar”. Y ese “anhelo” conlleva una auto agresión. En vez de intentar cambiar o liberarnos de lo que somos, el camino que ella propone va en otro sentido: es hacernos más conscientes cada vez de lo que somos, de lo que hacemos…Observarnos con claridad y compasión. Así, ver de ese modo aún nuestras zonas más oscuras, nuestras limitaciones, para soltarlas después, sin aferrarnos a ellas. Al observar con suavidad nuestras sensaciones, emociones, sentimientos tal como son ahora, la transformación va sucediendo por sí sola, sin metas, sin prisas.
Es aquí donde creo que el trabajo en eutonía tiene mucho para aportar…La práctica de MAITRI implica como fundamento esencial esa actitud gentil –eutónica!!! –, incluso ante lo que no nos gusta de nosotros mismos o de lo que sentimos…Tenerse paciencia, como la tendríamos con alguien querido (¿Podremos transformarnos en“un ser querido” para nosotros mismos?)…Fortalecer “el yo-observador” propio de la mirada eutónica, cuya característica es la neutralidad, en idéntico sentido en el que hablamos de incondicionalidad, esto es, sin juzgar, con aceptación de lo que es, sin interpretar o rotular…La escucha abierta a uno mismo, la observación de los procesos mentales, de los contenidos internos.
Esa conciencia despierta y alerta que percibe, no ceñida a la mente, sino desde el ser, capturando sensaciones, emociones, sentimientos, intuiciones es la que puede ayudarnos en esta práctica cotidiana y tal vez, nunca acabada, de la aceptación de uno mismo…Y aceptar, es darse cuenta de lo que es, de lo que sucede, sin negarlo, sin ocultarlo, sin justificarlo. Es la legitimación de lo que se manifiesta, sin disfraces, asumiendo la responsabilidad de lo que somos y lo que sentimos. Y aquí quiero recordar que “respons-abilidad” viene de “responder con habilidad”…Entonces esto implicará hacernos cargo de nosotros mismos, ELEGIR y actuar en consecuencia, de manera auténtica, en el sentido de que nuestra conducta esté en congruencia con lo que tal vez mecánicamente hubiésemos preferido no ver…Al decir de Jean Paul Sartre, desde el existencialismo, esto es actuar con buena fe, elegir desde la autenticidad del ser, sin mentirse. - De lo contrario, corremos el riesgo de que eso que negamos se exprese sintomáticamente, o bien lo proyectemos en el entorno
¿CÓMO SUCEDE EL CAMBIO? El efecto trasmutador del contacto eutónico con el ser, puede explicarse por el hecho de que vivir con actitud eutónica o en contacto con nuestro ser desde cualquier otra disciplina que ésto proponga, produce paulatinamente, dos efectos descriptos por algunas vertientes de la psicología:
1- AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL: La observación de todo lo que sucede en nuestro interior, sin resistencia, produce una regulación de la psique, y la posibilidad de elección consciente de una conducta integrada y congruente. Dejar ser lo que es internamente, da como resultado un equilibrio emocional, y la perspectiva de actuar con discernimiento, y coherencia.
2- DESIDENTIFICACIÓN: El cese de la lucha interna con lo que somos o lo que sentimos, provoca un aquietamiento, y el hallazgo de un espacio interno que no sufre la conmoción. Observar cada emoción o determinada característica personal, como una parte de todo lo demás que somos, permite despegarnos de aquello en lo que estamos envueltos, no ser sólo eso que sentimos, sino mucho más. Hallar el observador consciente que está detrás de todo lo pasajero nos conecta con el ser más profundo que hay detrás de la diaria agitación.
La amistad incondicional con uno mismo es el punto de partida para la construcción del amor a sí mismo, y éste, el anclaje para el despliegue personal, en todas las áreas de la vida: pareja, familia, amistad, desarrollo personal y profesional, crecimiento espiritual…Es una práctica cotidiana, que invita a ejercer un modo de estar con uno mismo, tal como acompañaríamos a un amigo querido; tratarse con ternura y compasión, sin críticas despiadadas, sin rencores ni vanidades que distorsionen nuestras verdaderas maravillas…
Hace poco conocí un término proveniente del budismo que sintetiza bellamente este concepto y esta práctica: MAITRI: es el amor compasivo que nos abre el camino, que nos lleva a la alegría, el cual podríamos recorrer con curiosidad de conocernos, suavidad, bondad y apertura… Pema Chodrón, en su libro “La sabiduría de la no-evasión. …” toma y desarrolla este concepto. Allí expresa que una de las fuentes del sufrimiento humano es el “deseo de ser mejores” o de “cambiar”. Y ese “anhelo” conlleva una auto agresión. En vez de intentar cambiar o liberarnos de lo que somos, el camino que ella propone va en otro sentido: es hacernos más conscientes cada vez de lo que somos, de lo que hacemos…Observarnos con claridad y compasión. Así, ver de ese modo aún nuestras zonas más oscuras, nuestras limitaciones, para soltarlas después, sin aferrarnos a ellas. Al observar con suavidad nuestras sensaciones, emociones, sentimientos tal como son ahora, la transformación va sucediendo por sí sola, sin metas, sin prisas.
Es aquí donde creo que el trabajo en eutonía tiene mucho para aportar…La práctica de MAITRI implica como fundamento esencial esa actitud gentil –eutónica!!! –, incluso ante lo que no nos gusta de nosotros mismos o de lo que sentimos…Tenerse paciencia, como la tendríamos con alguien querido (¿Podremos transformarnos en“un ser querido” para nosotros mismos?)…Fortalecer “el yo-observador” propio de la mirada eutónica, cuya característica es la neutralidad, en idéntico sentido en el que hablamos de incondicionalidad, esto es, sin juzgar, con aceptación de lo que es, sin interpretar o rotular…La escucha abierta a uno mismo, la observación de los procesos mentales, de los contenidos internos.
Esa conciencia despierta y alerta que percibe, no ceñida a la mente, sino desde el ser, capturando sensaciones, emociones, sentimientos, intuiciones es la que puede ayudarnos en esta práctica cotidiana y tal vez, nunca acabada, de la aceptación de uno mismo…Y aceptar, es darse cuenta de lo que es, de lo que sucede, sin negarlo, sin ocultarlo, sin justificarlo. Es la legitimación de lo que se manifiesta, sin disfraces, asumiendo la responsabilidad de lo que somos y lo que sentimos. Y aquí quiero recordar que “respons-abilidad” viene de “responder con habilidad”…Entonces esto implicará hacernos cargo de nosotros mismos, ELEGIR y actuar en consecuencia, de manera auténtica, en el sentido de que nuestra conducta esté en congruencia con lo que tal vez mecánicamente hubiésemos preferido no ver…Al decir de Jean Paul Sartre, desde el existencialismo, esto es actuar con buena fe, elegir desde la autenticidad del ser, sin mentirse. - De lo contrario, corremos el riesgo de que eso que negamos se exprese sintomáticamente, o bien lo proyectemos en el entorno
¿CÓMO SUCEDE EL CAMBIO? El efecto trasmutador del contacto eutónico con el ser, puede explicarse por el hecho de que vivir con actitud eutónica o en contacto con nuestro ser desde cualquier otra disciplina que ésto proponga, produce paulatinamente, dos efectos descriptos por algunas vertientes de la psicología:
1- AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL: La observación de todo lo que sucede en nuestro interior, sin resistencia, produce una regulación de la psique, y la posibilidad de elección consciente de una conducta integrada y congruente. Dejar ser lo que es internamente, da como resultado un equilibrio emocional, y la perspectiva de actuar con discernimiento, y coherencia.
2- DESIDENTIFICACIÓN: El cese de la lucha interna con lo que somos o lo que sentimos, provoca un aquietamiento, y el hallazgo de un espacio interno que no sufre la conmoción. Observar cada emoción o determinada característica personal, como una parte de todo lo demás que somos, permite despegarnos de aquello en lo que estamos envueltos, no ser sólo eso que sentimos, sino mucho más. Hallar el observador consciente que está detrás de todo lo pasajero nos conecta con el ser más profundo que hay detrás de la diaria agitación.
EMBARAZO Y NACIMIENTO: NOVEDOSO MÉTODO
El Método Frida Kaplan
Es una actividad para transitar con plenitud tu embarazo, estés sola o en pareja.
Las clases del Método te dan un aprendizaje corporal útil para este momento único en tu vida y para el nacimiento de tu bebé.
En cada clase, individual o grupal, los objetivos son:
- La preparación física y emocional para el nacimiento de tu hijo/a.
- Aliviar zonas de dolor y molestias en tu cuerpo durante el embarazo.
- Tomar conciencia de tu cuerpo, en especial, del espacio pélvico donde crece tu bebé, y
del suelo pélvico por el que nacerá en caso de parto natural, y también prepararte adecuadamente si tenés que recurrir a cesárea.
- Encontrar la posibilidad de moverte con más seguridad y comodidad, y mejorar la postura corporal.
- Brindar herramientas prácticas de fácil aplicación, para vos y tu pareja, a utilizar durante las contracciones y el pujo, para iniciar desde el comienzo, un vínculo hermoso.
- Favorecer el contacto con vos misma, tu cuerpo, tu pareja y tu hijo/a.
La espera de tu hijo/a es un momento especial, ¡vivilo plenamente!
Es una actividad para transitar con plenitud tu embarazo, estés sola o en pareja.
Las clases del Método te dan un aprendizaje corporal útil para este momento único en tu vida y para el nacimiento de tu bebé.
En cada clase, individual o grupal, los objetivos son:
- La preparación física y emocional para el nacimiento de tu hijo/a.
- Aliviar zonas de dolor y molestias en tu cuerpo durante el embarazo.
- Tomar conciencia de tu cuerpo, en especial, del espacio pélvico donde crece tu bebé, y
del suelo pélvico por el que nacerá en caso de parto natural, y también prepararte adecuadamente si tenés que recurrir a cesárea.
- Encontrar la posibilidad de moverte con más seguridad y comodidad, y mejorar la postura corporal.
- Brindar herramientas prácticas de fácil aplicación, para vos y tu pareja, a utilizar durante las contracciones y el pujo, para iniciar desde el comienzo, un vínculo hermoso.
- Favorecer el contacto con vos misma, tu cuerpo, tu pareja y tu hijo/a.
La espera de tu hijo/a es un momento especial, ¡vivilo plenamente!
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