Curso de Eutonía 2025.
La eutonía invita a una práctica deportiva consciente, que redunda en mejora del rendimiento y en prevención de lesiones, pero, fundamentalmente, invita a redescubrir el placer del cuerpo en movimiento. Refiriéndonos especialmente al running, podemos delinear algunas pautas para la incorporación de la eutonía al entrenamiento de atletas o corredores aficionados o recreativos. La toma de conciencia postural, la regulación del tono de diferentes áreas, la liberación del movimiento que promueve la eutonía cobra brillo en primer lugar en torno a la técnica de carrera. Técnica de carrera y eutonía Postura La postura es esencial, base para desarrollar la técnica de carrera en corredores de todas las distancias. Es importante una alineación de tronco, cabeza y extremidades en su conjunto. Como punto de partida con un inventario o escaneo corporal de pie es posible la toma de conciencia de la postura en bipedestación. Este «darse cuenta» de la actitud postural y las áreas de fijaciones tónicas ya es un gran paso. En la eutonía encontraremos abundantes recursos a través del principio de conciencia de huesos para explorar el eje vertebral en su conjunto o por segmentos. La pelvis cumple una función fundamental en la alineación corporal, por lo que son fructíferas las prácticas de conciencia ósea y espacio interno, para hallar el punto de armonía de la pelvis neutra a partir del que se da la organización corporal. El encuentro de los isquiones suele ser un hito básico para esa organización. Apoyo de pies Este es un tema clave, y en general la falla más grave está en la pisada, tanto en aficionados como atletas de elite. Aquí el trabajo en eutonía está dirigido a la conciencia de piel, fascia plantar, huesos de pies y tobillos; también la exploración del movimiento de los dedos, especialmente el halux, y el tobillo. Se puede incorporar los empujes o repousser desde los pies en busca la vivencia de la fuerza de empuje y del transporte o recorrido de las fuerzas hasta la cabeza. Braceo Para el logro de un braceo suelto, relajado, pendular el trabajo en eutonía aporta la conciencia y movimiento de la cintura escapular y miembros superiores, y la pasividad de estos espacios. Movilidad y alineación caderas-rodillas-tobillos Con la eutonía puede abordarse la alineación de caderas- rodillas y tobillos, la movilidad articular en todos sus rangos y la liberación del movimiento. Lo aprendido, transitado en las sesiones de eutonía, se incorpora a la situación de entrenamiento y carrera a través de consignas ya exploradas, que refuerzan el engrama motor. Hay muchos otros aspectos vinculados también el rendimiento y prevención de lesiones en el deporte que pueden abordarse con eutonía: la conciencia del diafragma y la mecánica respiratoria, y movilidad del tórax para el logro de una respiración completa y eficiente. Además, el equilibrio, la conciencia y activación del core y su sinergia con el piso pélvico. Entrenadores y atletas frecuentemente consideran que este tipo de propuestas de toma de conciencia y movimiento consciente e incluso el trabajo sobre la técnica son pérdida de tiempo y prefieren «sumar kilómetros». Considero que eso es una falacia ya que las sesiones de eutonía no requieren ser tan extensas: bastaría de media a una hora por semana. Es un breve tiempo invertido para alcanzar grandes beneficios en relación al anhelado rendimiento y especialmente en la prevención de lesiones ya que mucho kilometraje con una mala técnica genera lesiones. Además, luego de algunas sesiones de eutonía, se instala la autoobservación y se atesoran los principios de la eutonía como un aprendizaje in-corporado, que se transfiere al rodaje de distancias o al entrenamiento de fuerza u otras instancias de la práctica. Creo que es necesario modificar el paradigma priorizando el para qué y el cómo por sobre el qué y el cuánto.
Entrenamiento consciente
Dead Bug o «bicho muerto».
Durante las fases iniciales del entrenamiento, los ejercicios se realizan sin la utilización de materiales y sobre superficies estables, para posteriormente, conforme aumenta el nivel de ejecución de los participantes, utilizar superficies inestables, como esferas o troncos de propiocepción, sistemas de cables y poleas etc.
CORE
Escribe Leticia Aldax
Core –término que en inglés significa centro o núcleo– es un concepto funcional
usado en el mundo del entrenamiento y la preparación física para referirse al
conjunto de músculos y fascias que conforman la «zona media». Se trata de una
zona de anclaje de estructuras que permitirán la realización de diferentes
actividades, la estabilidad del tronco y la generación y transferencia de fuerza a
los miembros. Involucra al raquis lumbo torácico, pelvis y caderas.
Anatómicamente el core es el complejo abdominolumbopélvico (CALP) o complejo
abdominolumbopélvicoperineal (CALPP) abarcando conjunto de músculos y
estructuras –músculos, ligamentos, fascia y tejido conjuntivo, huesos, órganos y
estructuras neurovasculares– que se extienden desde el diafragma torácico, pasando
por abdomen y pelvis, hasta el suelo pélvico.
Funciones del core
Las funciones del core son:
Gestión de la presión intraabdominal.
Protección y estabilidad.
Generación de fuerzas y movimiento.
Transmisión de fuerzas.
Teniendo en cuenta sus funciones, podemos distinguir el core stability (de
estabilidad) y el core strength (de fuerza).
El core stability (estabilidad) está asociado a la función de mantener la estabilidad o
recuperarla durante la generación o el mantenimiento de la fuerza.
Y el core strength (fuerza) es la capacidad de esas estructuras para producir fuerzas,
mantenerlas y generar una transferencia hacia los miembros superiores o inferiores.
Core, lesiones y rendimiento deportivo
Es frecuente en la práctica de gimnasio —sea que se trate de deportistas
competitivos o recreativos, o personas que buscan un ejercicio físico saludable—
observar que la falta de conciencia, la inadecuada activación o la debilidad del core o
CALPP acarrea disfunciones en sus componentes y aun en el resto del cuerpo, que se
manifiestan en síntomas como dolores o lesiones articulares, musculares en lumbares
y cervicales, molestias en rodillas y caderas, disfunciones del suelo pélvico, etc.
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Y como correlato, se puede corroborar que al lograr un entrenamiento consciente y
de fortalecimiento de la musculatura del core es posible prevenir y desandar estas
disfunciones, encontrar una postura saludable y optimizar el movimiento corporal y el
rendimiento físico para el deporte o para las actividades de la vida diaria.
Berta Vishnivetz (1996, Eutonía. Educación del cuerpo hacia el ser, p.140) comenta en
tal sentido:
«Una tenista profesional, al vivenciar la estabilidad y el alto tono que lograba al
trabajar estos músculos durante el curso de eutonía, cambió toda su técnica de
entrenamiento, lo que mejoró su performance y su juego durante los partidos.»
El core en eutonía
En eutonía, el core es lo que se conoce como estabilidad lumbo-sacra, una de las
maravillas que ofrece la eutonía: la conciencia y regulación tónica de los músculos y
estructuras adyacentes que constituyen el centro del cuerpo.
Gerda Alexander distinguió especialmente, dentro del principio de conciencia de
espacio interno, el trabajo sobre el cuadrado lumbar y el psoas en pos de la búsqueda
de estabilidad y regulación del tono en la zona media del cuerpo.
Ese trabajo apunta a vivenciar la tridimensionalidad del centro del cuerpo. Esta
posibilidad a nivel corporal, abre un mundo de ventajas en economía de esfuerzo,
calidad de movimiento, precisión, seguridad de ejecución, prevención de lesiones y
mitigación de dolencias asociadas tanto a las actividades de la vida cotidiana como a
aquellas que requieren despliegue de fuerza y/o destreza, como la danza y las
prácticas deportivas, tanto recreativas como de alto rendimiento.
En niveles más sutiles, promueve la seguridad o sostén internos, el equilibrio
psicofísico y el sentimiento de conexión con lo profundo.